Mitos, tópicos y errores en Nutrición

Generalmente se intenta agrupar los alimentos en buenos-malos, los que engordan-adelgazan, beneficiosos-perjudiciales para la salud, etc… Sin embargo, la nutrición es una ciencia compleja, y como tal no se debe vulgarizar para no caer en equivocaciones. Los errores en dichos aspectos resultan peligrosos para la salud.

En 1969, la Conferencia de la Casa Blanca sobre Alimentación, Nutrición y Salud, afirmó:

“Probablemente, en el terreno de la salud de una población, no hay ningún área tan  afectada por el engaño y la falsa información como la de la nutrición, el público cae en la farsa de muchas burdas imitaciones, que le estafan enormes cantidades de dinero además de redundar en perjuicio de su salud”.

Tal y como describe D. Salvador Zamora Navarro en el artículo “Errores, mitos y realidades en la alimentación” en el capítulo 3.16 del tomo III del Tratado de Nutrición de 2005.

“Volviendo la mirada atrás, no es sorprendente que remotos antepasados de la especie humana bebiesen la sangre o  comiesen el corazón de sus presas con la esperanza de adquirir la agilidad, el valor o la fuerza que a ellos se atribuían. En el refranero castellano aparece reflejada esta idea cuando se afirma que “de lo que se come se cría”. Así, algunos individuos beben sangre de gacela para ser más veloces, carne para formar más músculo, sesos o criadillas…

Lo sorprendente es que muchas creencias primitivas, más o menos modificadas, persistan todavía y sean defendidas por diferentes grupos, a pesar de haber sido claramente desautorizadas y desmentidas por los conocimientos científicos actuales en nutrición.
Algunos ejemplos de los mitos o errores relacionados con la alimentación que se pueden encontrar en diversas culturas son los siguientes:
• La cultura masai mantiene que la alimentación aporta las virtudes de las víctimas.
• En Costa de Marfil, a los niños se les restringe el huevo porque se vuelven díscolos y desobedientes.
• En Sudáfrica, las mujeres no deben tomar leche, porque les provoca esterilidad.

En la cultura occidental perviven creencias muy arraigadas que tampoco se sostienen científicamente.”

Por lo general, entre la población se sostienen ciertas nociones en relación a la nutrición que se estiman como realidades probadas aunque no hayan sido justificadas científicamente y frecuentemente son equivocadas. Algunas de estas ideas llevan establecidas siglos y se pueden considerar como mitos o tópicos y otras son sencillamente errores.

Clasificación de Alimentos

La tendencia a clasificar alimentos en buenos y malos es una práctica errónea, puesto que ningún alimento puede considerarse “perfecto” (ninguno tiene todos los nutrientes que necesitamos), o por el contrario perjudicial (cualquier producto en cantidades moderadas es asumible). Es imprescindible obtener una dieta acertada en el que un alimento no puede transformar una alimentación incorrecta en correcta, ni el consumo eventual de un alimento puede provocar que una dieta adecuada deje de serlo.

Bueno Malo

Alimentos buenos o malos

A lo largo de la historia se han buscado alimentos con propiedades “espirituales” como ayuda alternativa a la propia ciencia. Cleopatra indagaba sobre este misticismo en las plantas. Hipócrates aconsejaba la ingesta de miel con pimienta y vinagre para tratar los trastornos propios de la mujer. Los egipcios recomendaban el consumo de higos para solventar problemas patológicos puesto que creían que el intestino era la fuente de todas las enfermedades. Estos son algunos de los ejemplos descritos en Nutrición, dieta y salud de Michael J. Gibney.

La primera demostración experimental que posibilitó deducir la relación la dieta y las enfermedades fue la descubierta entre el escorbuto que padecían los marinos embarcados y la ausencia de frutas y hortalizas frescas en su dieta.

Actualmente se mitifican alimentos beneficiosos para la salud como la miel o la jalea real sin que existan evidencias científicas. Sin embargo, ciertos alimentos como las hamburguesas son repudiados como perjudiciales para la salud.

Las espinacas se aprecian por su contenido en hierro, sin embargo al ser un alimento vegetal proporciona hierro “no hemo” de una inferior calidad que el hierro “hemo” de origen animal, además su contenido en oxalatos dificulta la absorción del hierro.

Espinacas

La leche se ha llegado a considerar como un alimento innecesario a partir del fin de la primera infancia, y sin embargo su ausencia en la dieta puede suponer un riesgo para algunos individuos.

El azucar refinado es un alimento poco deseado, mientras que alimentos como el azucar moreno o la miel se consideran saludables y en gran medida nutritivos. Sin embargo, se trata de edulcorantes y por lo tanto su consumo debe ser moderado.

Los cítricos se consideran como la mejor fuente de vitamina C, aunque otros alimentos como las fresas poseen mayor cantidad de vitamina C.

Fresas

Alimentos naturales

Es un error pensar que todo lo natural es sano y que el tratamiento industrial, o culinario, de los alimentos arruina su valor nutritivo y su contribución provechosa para la salud. Muchas de las técnicas modernas de procesado como la congelación, enlatado, cocinado con microondas, etc. permiten conservar el valor nutricional y organoléptico de los alimentos.

Otro tópico es considerar que los aditivos o productos utilizados en el procesado y conservación de los alimentos son peligrosos. Sin embargo, La inmensa mayoría de los añadidos a los alimentos son sometidos a controles incluso más rigurosos que los de los componentes químicos de los alimentos naturales. Algunas ideas equivocadas sobre los aditivos han llevado a cometer errores como quitar antioxidantes, rechazar el agua fluorada o la pasteurización de la leche.

Un reciente estudio realizado por la Universidad de Stanford publicado en Annals of Internal Medicine afirma que desde el punto de vista nutricional no existen diferencias apreciables entre un alimento ecológico y uno tradicional. Sin embargo, hay otros motivos para consumir alimentos ecológicos tales como el sabor o su menor agresión al medio ambiente.

Alimentos que engordan o adelgazan

Ciertos productos posen mala fama injustificada en relación al control de peso. En concreto el pan, pasta y carnes, son algunos de los alimentos más frecuentemente citados como alimentos a limitar en las dietas de adelgazamiento. Mientras que la grasa y el alcohol  que aportan mayor cantidad de calorías son en mucha menor medidad mencionados como peligrosos.

Pan

Se ha llegado a decir que alimentos como la manzana o el pepino tienen calorias negativas por que se necesitan más calorias para su masticación que las propias del alimento. Sin embargo, se necesitarian más de 240 minutos de masticación para que por ejemplo una manzana tuviese “calorias negativas“.

Se ha extendido el pensamiento de que el pomelo contiene enzimas capaces de movilizar la grasa del organismo. Sin embargo todas estas enzimas se digieren en el estómago. También, el vinagre, concretamente el vinagre de manzana se vincula con la disolución de grasas, pero al igual que el anterior, no puede llegar hasta los lípidos.

Pomelo

El consumo de alimentos en el tiempo

No existe ninguna evidencia cientifica que demuestre que tomar fruta despues de las comidas provoca la acumulación de grasas o que produce fermentaciones perjudiciales para la salud. Sin embargo, muchas de las personas que optan por omitir el consumo de frutas despues de las comidas dejan de consumir fruta con lo que su dieta se ve afectada negativamente en términos nutricionales. Tampoco esta justificado que la naranja y la leche no deben consumirse a la vez puesto que la leche se puede cortar.

Por otro la encontramos las dietas disociadas que se basan en que el aparato digestivo no puede digerir ciertas combinaciones de alimentos, pero se ha demostrado que no es cierto. Su uso en las dietas de ageldazamiento no depende de la separación de alimentos sino que al restringir las posibles elecciones de alimentos la persona, provocando una ingesta menor de alimentos y por consiguiente de calorias. La dieta disociada se asocia con riesgos para la situación nutricional y la salud.

¿Cuando conviene beber agua? ¿Antes, durante o despues de las comidas? En cualquier momento, aunque es verdad que beber mucho ayuda a llenar el estomago y a sentirse antes saciado, lo que favorece a dietas para pérdida de peso. Por el contrario, puede ser negativo para gente inapetente.

Agua

El colesterol

El consumo de huevos descendio drásticamente al conocerse su alto contenido en colesterol, no obstante, la colesterolemia se debe a varios factores, siendo el de mayor impacto la ingesta de grasas saturadas y con un transcendecia mucho más acentuada que la relacionada al consumo de colesterol. Además, el huevo contiene ciertos componentes que parecen inhibir la absorción de colesterol y aporta nutrientes que intervienen en el metabolismo lipídico de manera favorable.

Otro error es pensar que las grasas vegetales son siempre buenas y las de origen animal malas, sin embargo algunas grasas vegetales como las del coco son más saturadas que las de origen animal y por tanto más perjudiciales para el control del colesterol.

Conclusiones

El principal factor en el control de peso es la ingesta de calorías. Cuando se supera al gasto aumenta el peso, y sucede lo contrario cuando la ingesta energética es inferior al consumo de energía.

Conseguir pérdidas de peso importantes en poco tiempo, no puede ser considerado como sinónimo de “mejor”, puesto que incluso las dietas más rocambolescas, o incluso el ayuno, pueden provocar pérdidas de peso importantes, sin embargo lo primero que se pierde es glucógeno y agua, que se recuperan rapidamente, tratándose por tanto de una pérdida irreal, y a veces relacionada a un riesgo sanitario y a un mayor incremento de peso.

Las pautas más estrictas llevan a mayores pérdidas de peso y, a su vez, se asocian con mayor riesgo para la salud física y mental.

Lo importante es la dieta total y no el consumo de un alimento aislado!

 

5 Comments

  1. Charlie
  2. amoreno
  3. Ronecio Pérez
    • amoreno
  4. Vir

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